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Sillas de Escritorio Blancas

Hace días que vienes pensando en comprarte una nueva silla de escritorio. Después de tomarte un café en tu lugar favorito decides visitar algunas tiendas por las zonas más alternativas y cool de tu ciudad.

Entras a un lugar que parece transportarte al Soho neoyorquino y comienzas a rebuscar por la tienda.

Lo primero que te pregunta el vendedor es: qué color.

¿En qué color pensaste? ¿Negro? Ahora “pon tu mente en blanco”.

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La oveja negra

Ese lugar en el que estás imaginando que va tu nueva silla de escritorio no se merece una silla negra más, es más, tú tampoco te la mereces. Imagina un gran rebaño de sillas negras rodando por una de las calles principales, de repente, en medio de todas ellas aparece una silla blanca. Ni beige, ni color hueso, ni blanco humo; blanca sin más. Destaca, se diferencia. Es otra cosa y tú siempre has querido otras cosas y qué mejor que una silla blanca para el escritorio de una oveja negra.

Y es que un color puede cambiarlo todo. Pinta tu despacho de cualquier color y una silla blanca convertirá tu escritorio en una tendencia. Eso es lo único malo, querrán copiarte. ¿Se atreverán? Y ahora piensa en una silla negra. Más de lo mismo.

Un antes y un después de tu nueva silla

Ni tu despacho ni tu escritorio volverán a ser el mismo con una silla de escritorio blanca.

Sentiste lo mismo cuando te compraste ese pantalón diferente, cuando te hiciste el tatoo donde el resto pensaba que no debías, y justo junto a ese piercing que tampoco.

Seguramente hayas visto sillas blancas en un comedor , en un cuarto o en una terraza, pero ¿cuántas sillas blancas has visto delante de un escritorio? Y si viste alguna seguro no te dejó indiferente, puede que por eso estés buscando hoy una silla blanca de escritorio.

Podría ser incluso lo primero que compres para tu oficina. Colócala en medio de la nada y ella comenzará a pedirte cosas que no imaginaste: otro tipo de paredes, de cuadros, de alfombra, de muebles, de objetos….incluso de pareja.

Elige más que un color

No creas que con elegir blanco se acaba todo. Materiales, texturas, diseños, respaldos, patas, con o sin ruedas, cromados, metalizados, pinturas mates, reclinables, lavables. Las posibilidades son tan amplias como si fuera negra, pero, la elegiste blanca. ¿O ella te eligió a ti?

Pero más allá de ese color que sientes diferente tienes otras cosas que considerar: ¿cuánto tiempo pasarás sentado? Tu silla blanca no solo debe decorar tu escritorio, también debe proteger tu espalda. No querrás ser parte de las estadísticas europeas que indican que la tercera parte de los trabajadores sufren dolor de espalda o son la segunda causa de visita a los médicos. Me pregunto de qué color será la silla de escritorio del Doc.

Presume de color y de Marca

Aunque podrías presumir también de marca de silla, no necesitas gastar tanto para tener una de calidad. Las opciones de precios de una buena silla son amplios: a partir de los 250 dólares puedes encontrar alternativas de una gran calidad ergonómica y no necesariamente de marca.

Pero si además te interesan las marcas o te da más confianza que sean conocidas te podría interesar la clásica pero moderna silla Aeron.  Diseño de una de las Start up que aplicó tecnología de avanzada a sus diseños y que ronda los 900 dólares.

Quizás te estimule pensar que el final de tu espalda se posará en el mismo modelo que lo hizo Marc Andressen, fundador de Netscape y Sean Parker, creador de Napster, entre otros.

Lo que no sabemos es si se atrevieron a elegir el modelo en blanco.

Sillas Trendy: No solo diseño

En todo diseño existe el “Ferrari de” y la tecnología. En sillas de escritorio también. Aquí hablamos de respaldos y asientos fabricados con una malla elástica que permiten mayor transpiración y mejor circulación de la sangre. Casi, casi te dice cómo sentarte y su diseño corrige tu postura.

Otro fabricante recomendado es Steelcase y que puedes encontrar en Inglaterra, no sabemos si estará en ese barrio que te recordaba al Soho.

Recuerda que tu silla es para sentarse, pero no para vivir en ella, por mucho que te guste y se te vea muy bien sentado en ella. Puedes levantarte de ella de vez en cuando, caminar o hacer estiramientos, mientras imaginas que estás en un vuelo clase Premium con destino a tu lugar favorito. Eso evitará visitar al médico que copió tu silla.

Más prestaciones que tu auto

O casi las mismas si no fuera porque no incluyen airbags de serie.

Asiento, respaldo, apoya brazos, base, tapizado, reposa pies, todo suma para cuidar tu espalda y que trabajes más. Mejor dejémoslo en cuidar tu espalda.

Asiento: Es importante que tu torso quede en una posición cómoda respecto a tu escritorio.

Deberías elegir una silla de altura regulable. Ello influye tanto en tu zona lumbar como en las vértebras y músculos dorsales y trapecio.  A no ser que lo quieras como excusa para recibir el típico masaje en la oficina.

Respaldo: Ideal que también sea adaptable para que el abdomen esté relajado y evitemos problemas de circulación y digestivos. Y esa inclinación del asiento que a veces te molesta, es necesaria para facilitar la circulación de las piernas. Deja de echarte hacia atrás para evitarlo.

Si sientes que tienes apoyo en la zona lumbar mejor. Y si puedes regular su firmeza, fijación y movilidad estarás sentado en una silla de calidad.

La altura también debería ser regulable e incluso tener la opción de añadir un reposacabezas para ayudar a relajar la zona cervical. ¿Recuerdas aquel dolor de cabeza en el trabajo?

Apoyabrazos: Aunque hay a quien no le gustan, lo cierto es que te permiten tener una postura más cómoda para escribir y trabajar. También te permite sostener a ese gato blanco a juego con tu silla y que te gusta acariciar cuando llegan ciertas visitas.

Deben soportar bien tu peso cuando te levantas de la silla. Probablemente te hayas encontrado con más de uno roto en algún lugar. No queremos que pase eso en tu oficina. Si son regulables de forma que permitan subir o bajar los brazos y adaptar la distancia con la mesa. Si te oprimen las caderas o la silla es de baja calidad o tienes que revisar volver al gimnasio.

Base: Exige mínimo 5 puntos de apoyo en esa base que parece una araña. Las ruedas son cómodas por razones obvias, pero además te permiten cambiar de postura fácilmente. Pregunta si existen opciones de materiales y dureza para el tipo de suelo en la que vaya a estar.

Tapizado: Transpirable, resistente, que facilite la circulación sanguínea, pero sobre todo: ¿Ya olvidaste de qué empezamos hablando?

Reposapiés: Si tiene, ayuda a adoptar una mejor postura. Las superficies antideslizantes son más seguras y ergonómicas.

Ya sabemos que solo fuiste a buscar una silla de escritorio, pero también sabemos que quizás el vendedor no te habrá contado todo esto, al menos no desde la comodidad de tus dispositivos.  Y por favor, elijas la silla de que elijas, dale una oportunidad a una silla de escritorio blanca.